Corridas de toros en Puente la Reina / Gares
Desde que tengo uso de razón, llegado el primer domingo de Julio, festividad de la Soterraña , y, al anochecer, después de los bailables en la plaza del pueblo se repite un acontecer que a fuerza de repetirse año tras año - ¡vaya Vd. a saber desde cuando! - se ha convertido en historia, en parte de la historia de Puente la Reina.
Me estoy refiriendo al acto de "pedir vacas".
Hacia las 10 de la noche, vecinos/as, chicos y grandes, se agolpan o nos agolpamos ante la fachada del ayuntamiento y, al unísono, gritamos ¡vacas!, ¡vacas!, una y otra vez. Haciendo una pequeña pausa el padre o madre a su niño/a pequeño/a o los abuelos a sus nietos le dicen:
- ¡ Mira!, si saca pañuelo blanco es que va a haber vacas en fiestas, si saca rojo, toros y si saca negro, no hay nada.
Y se sigue gritando ¡ vacas!, ¡ vacas!
Al fin se abre la puerta del balcón del ayuntamiento y aparece vestido de uniforme el alguacil, quien simula algún gesto como de no querer saber de qu é va la cosa. Arrecian los gritos de ¡vacas¡, ¡vacas!.
Ante el clamor general, por fin, sale de nuevo el alguacil y saca un pa ñ uelo blanco aireándolo una y otra vez ante los aplausos y regocijo del respetable.
Cuentan que algún año se sacó pañuelo negro y que hubo tal enfado que la consecuencia inmediata fue la rotura de unos cuantos cristales debido al lanzamiento de una buena cantidad de piedras.
¿ Y en que se sustenta la existencia del pañuelo rojo?
Porque yo no he conocido, pero ¿es que ha habido, en Puente, alguna vez toros por fiestas? Pues, sí , después de leer el libro "El Señorío de Sarria" de Florencio Idoate Goñi puedo decir sin ningún lugar a dudas que en Puente hubo en tiempos corridas de toros.
Os cuento a continuación algo de lo que en él se relata:
"Los toros eran el mejor espectáculo del año y los puentesinos lo gustaban golosamente", "De tiempo inmemorial los alcaldes han ordenado una corrida de toros por las fiestas del señor Santiago"- se dice a propósito de un proceso celebrado en 1616- "... los toros y la m ú sica llenan el programa de la época".
Es 1613 el primer año del que se da cuenta de una corrida de toros en Puente: "la organización de la corrida celebrada el 30 de Julio de 1613, provocó un serio conflicto entre el alcalde y varios regidores, que estuvo a punto de malograrla".
Según se cuenta en el libro era costumbre de poner un tablado para hacer las mayores injurias a los pobres bichos. (El alcalde justificaba su orden de instalarlo en que ya estaban avisados sus subalternos para Juan Valero de Pamplona, Cristóbal Fernández, Pedro de Vetes y Jerónimo de Heredia.
La gran afición de los puentesinos a los toros nos la confirma una vez más un curioso proceso de 1774 debido a que había una prohibición general de "no correr encierros de novillos y bueyes ensogados por las calles". Saltándose esta prohibición algunos vecinos de las calles La Población , Mayor y Santiago organizaron encierros de vacas y novillos.
Otra curiosidad es que "en 1738 el alcalde no quería celebrar corrida por las muchas necesidades que había, pero varios regidores se opusieron. Al amenazar con no consentir utilizar la plaza, estos acudieron al Concejal Real que sentenció a su favor. Ese año se llevaron 6 toros de Sebastián Huarte de Calahorra".
En 1875 obtiene la villa facultad del Consejo Real para una corrida por Santiago pero cada dos años.
En 1823, cuando la Gue rra Realista tocaba a su fin y Puente era la residencia provisional de la Diputación y los tribunales, se organizó una alegre novillada.
Y en 1827 prepararon otra para la fiesta de Sta. Ana pero se olvidaron de pedir la licencia acostum brada al Consejo Real. Hubo corrida pero también "los regidores recibieron una severa reprimenda" y su consiguiente multa.
En fin, que lo del pañuelo rojo tiene su explicación.
En los tiempos que corren igual habrá que ir pensando en ampliar la gama de colores en los pañuelos a sacar el día de Soterraña después de leer una reciente noticia que dice que "algún ayuntamiento navarro, se está planteando la posibilidad de hacer encierros con avestruces".
Angel Vélez
